Un ladronzuelo, Michel Poiccard, es perseguido por la policía después de robar un coche y disparar a uno de los policías que le siguen.
De vuelta en París, se reencuentra con su ex novia americana, seduciéndola de nuevo. Le convence para que vaya a Italia con él, pero la policía descubre la identidad del asesino, y están tras su pista…
Godard, que una vez dijo “todo lo que necesitas para una película es una pistola y una chica”, es uno de los cineastas más influyentes del siglo xx, e introdujo muchas técnicas que se convirtieron desde entonces en estándares: rodar secuencias cámara en mano, inusuales ángulos de cámara, y diálogos improvisados.
Preguntado por otro director si admitía al menos que un filme debía contar con comienzo, nudo y desenlace, Goard respondió “sí, pero no necesariamente en ese orden”.
La influencia de Goard puede verse en el trabajo de muchos otros directores como Robert Altman, Martin Scorsese, Wim Wenders y Quentin Tarantino.

