“UN GRAN PLACER. HECHA CON MUCHA FRESCURA Y TALENTO”–Tom Milne, TIME OUR FILM GUIDE
Dodge City es el punto de encuentro donde convergen toda clase de viajeros y comerciantes, ganaderos y pistoleros sin escrúpulos. En la ciudad reina el caos hasta que llega Wade Hatton (Errol Flynn), que decide que es hora de que la ley se imponga. Flynn hace frente a linchamientos, encarcela a matones y logra escapar (junto con la co-protagonista de la película, Olivia de Havilland) de una situación extremadamente peligrosa.
En esta película del oeste, la primera de las ocho en la filmografía de Flynn, éste nos demuestra que se maneja tan magistralmente con un revólver como con la espada. Un gran debut en este género cinematográfico con una película en la que encontramos escenas de peleas espectaculares en las que probablemente se empleó a cada especialista disponible en Hollywood. Posteriormente “Dodge, ciudad sin ley” se hace valeedor de otro logro cuando sirve de inspiración para la película de Mel Brooks “Sillas de montar calientes”.

