“El prisionero de Zenda es un entretenimiento espectacular para toda la familia.”
Gloriosa versión de la novela clásica de Anthony Hope, en la que se entremezcla la conspiración, el romance y el fulgor de las espadas.
En el reino de Ruritania vive el monarca Rodolfo (Stewart Granger) y su malvado hermanastro, el Duque de Strelsau (Robert Douglas).
En vísperas de su coronación, Rodolfo es secuestrado por el secuaz del Duque, Rupert de Hentzau (James Mason) en una conspiración para usurpar el trono.
Por cuestiones del destino, aparece en escena Rodolfo Rassendyll. Su parecido con el Rey es tan asombroso, que el coronel Zapt (Louis Calhern) le recluta para salvar la corona.
Comienza así la aventura para Rassendyll que le conduce a un romance con la bella Princesa Flavio (Deborah Kerr) y que culmina en un combate antológico de sable y daga frente al villano Rupert.

