1866, dos nuevas unidades de batalla se forman en la Caballería Estadounidense: los valientes noveno y décimo regimientos. Los indios de las llanuras los llamas Buffalo Soldiers (Soldados de Búfalo) a causa de los abrigos de piel de este animal que visten en invierno. La historia, juzgando el número de ganadores de Medallas al Honor en estos regimientos, los calificó como héroes.
Contra este telón de fondo, el legendario director John Ford construye hábilmente la historia del Sargento Rutledge (Woody Strode), un oficial del noveno de caballería en juicio por violación y asesinato. El teniente Cantrell (Jeffrey Hunter) defiende a Rutledge mientras los testigos dan testimonio (revividos en forma de flashback) reveladores de la galantería del sargento- y la impactante realidad tras los presuntos crímenes. Ford, que ya atacara al racismo en Centauros del desierto(The Searchers), explora un territorio similar en este western de referencia, cuyo poder aún resuena con una fuerza descomunal décadas más tarde.

