Dirigida por William Wyler (Cumbres Borrascosas), y escrita por el legendario guionista Preston Sturges (Los visitantes de Sullivan), este romántico filme enlaza juegos de palabras con un humor inteligente y pícaro.
Cuando el dueño de una sala de cine necesita un acomodador para su cine en Budapest, recluta a la joven Luisa Ginglebusher (Margaret Sullavan) de un orfanato cercano. La joven enamora al millonario Konrad, y para escapar de sus manos escoge a un marido ficticio que saca del listín telefónico, el abogado idealista Max Sporum (Herbert Marshall). Konrad le ofrece un contrato millonario a Max Sporum, con el fin de alejarlo de Luisa. Esto desencadenará el enamoramiento entre Max y la joven Luisa.

